Posts Tagged ‘Desarrollo personal’

No llevarse trabajo a casa

Saber dar por acabada la jornada laboral no sólo mejora nuestra vida personal y privada; también incrementa nuestra producción y la satisfacción laboral.

Llevarse tareas a casa agudiza la sensación de estrés y dinamita el ambiente familiar. Os presento algunos consejos para hallar el equilibrio entre la vida laboral y privada:

  • Establecer límites horarios. Es importante fijar y respetar el horario de trabajo, no alargarlo. En el caso de que nos veamos obligados a dedicar más tiempo del que dicha jornada laboral nos corresponde, conviene establecer también el límite de tiempo de trabajo extra que estamos dispuestos a realizar.
  • Separar espacios. Acostumbrate a realizar las tareas sólo en el puesto de trabajo. En el caso de que trabajes en casa, restringe el espacio profesional a un despacho y no permitas que los asuntos pendientes salgan de él para aterrizar en el salón o en el dormitorio.
  • Cambiar de ropa. Considera la posibilidad de tener un atuendo formal para las horas de trabajo y otro más cómodo para el tiempo libre, ya que el cuerpo identifica el cambio de ropa con las fases de obligación y las de descanso.
Rita González
Executive Coach

El síndrome del impostor

¿Te has sentido alguna vez menos preparada que tus compañeros de trabajo?¿Como si no estuvieras a la altura o no fueras tan inteligente como ellos/as?

O a lo mejor piensas que lo que has conseguido hasta ahora tampoco es para tanto, que no tiene mucho mérito, que cualquiera podría hacerlo mejor que tú. Hasta te planteas cómo te han podido dar el trabajo. ¿Te has sentido alguna vez así? ¿Como si fueras una fracasada, un fraude, y no te merecieras estar donde estás?

Si es así, no te sientas mal porque no eres la única. Aproximadamente un 70% de las personas se ha sentido así en algún momento de su carrera, especialmente al comenzar un trabajo nuevo. Y tú pensando que solo te pasaba a ti, ¿verdad?

Por suerte, esa sensación de no estar lo suficientemente preparada; de que necesitas leer más, ensayar más, y por supuesto evitar cometer errores a toda costa (pondrían en evidencia lo inepta que eres), desaparece a medida que pasa el tiempo y vamos adquiriendo más experiencia.

Sin embargo, hay algunos casos en los que estos sentimientos dan lugar a lo que se conoce como el “síndrome del impostor”. Este término, acuñado en 1978 por las psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes (Psychother. Theor. Res. 15, 241–247; 1978), se define como la incapacidad de aceptar los logros y el éxito. Piensas que no mereces estar donde estás, dudas de tus habilidades y capacidad y eres sumamente perfeccionista.

Este “síndrome” afecta especialmente a mujeres de éxito, mujeres que obtienen siempre excelentes resultados y que, sin embargo, creen que todo es debido a factores externos y ajenos a ellas (a la buena suerte), no a su trabajo o su inteligencia. Todo esto, a la larga, tiene un claro efecto negativo en su carrera, puesto que evitan nuevas oportunidades y desafíos y, con ello, ellas mismas limitan sus logros.

En estos casos, la recuperación conlleva mucho más que simplemente dejar pasar el tiempo y requiere la ayuda de profesionales. Pero volviendo a la mayoría, hay ciertas cosas que podemos tener en cuenta para superar esa sensación de no estar a la altura:

  • Aprende sobre el tema y reconoce que no estás sola, así evitaras sentirte aislada.
  • Habla de ello con gente en la que confíes. Tu pareja, un buen amigo, un mentor o coach que te apoye y te ayude a ver las cosas desde otra perspectiva. Siempre ayuda y es revelador darte cuenta de cómo te perciben otras personas (así es como me entere de que (1) me gusta correr riesgos, y (2) no solo no soy un fracaso por dejar la investigación sino que soy lo suficientemente capaz e inteligente para ser investigadora y coach profesional y tener mi propio negocio). ¿Qué me dices de ti?
  • No rechaces o ignores cumplidos o enhorabuenas. Si alguien te hace un comentario positivo, ¡creételo!
  • Haz una lista de cosas que se te dan bien y de todo lo que has conseguido hasta la fecha y revísala con frecuencia.
  • Sé consciente de tus pensamientos. Si te encuentras pensado que has tenido suerte al conseguir ese aumento, un cliente nuevo o un artículo publicado, recuerda lo duro que has trabajado para ello.
  • Acepta que no tienes que conocer todas las respuestas, y que tienes el mismo derecho que cualquier otra persona a cometer errores, pedir ayuda y tener un mal día. Recuerda, lo contrario de perfecto no es imperfecto, sino real.

Espero que este artículo te ayude a darte cuenta de que no eres un fracaso, ni un fraude y de que no estás sola, ¡ni mucho menos! ¿Qué opinas?

Aida Baida Gil

¡¡Organizate!!

Imagina una fábrica grande capaz de producir todo lo que se propone, con un personal que trabaja de forma eficaz y una maquinaria moderna y de excelente calidad. Una fábrica bien organizada, que además de ser el orgullo de la compañía, no tiene problemas legales o de control de calidad pues en ella todo funciona bien.

Pero un buen día el personal empieza a llegar a diferente hora y la jornada de trabajo es distinta para cada empleado, cada quien hace lo que piensa que debe hacer, sin tomar en cuenta a los demás. Las máquinas trabajan sin descanso y no reciben el mantenimiento habitual, por lo que empiezan a estropearse. El producto que la fábrica elabora comienza a presentar deficiencias en su calidad y el tiempo de entrega se retrasa cada vez más, lo que ocasiona problemas a toda la compañía.

Ahora bien, imagina que esa fábrica eres tú, los trabajadores es tu estado emocional, las máquinas tu estado físico y la compañía, tu familia.

Al igual que una fábrica, las personas necesitan un orden para desempeñarse de forma eficiente. La combinación entre trabajadores y maquinaria es fundamental, como lo es la armonía entre el estado emocional y el físico.

Todo lo anterior puede tener una influencia importante, ya sea positiva o negativa, sobre el resto de la familia con la que se convive diariamente. Buscar establecer un orden en la vida contribuye en forma significativa a que ninguna influencia externa desestabilice física o emocionalmente a la persona.

Es imposible pensar en una buena organización sin la ayuda de una agenda u organizador, pues ni la más prodigiosa memoria tiene la capacidad de recordar tan eficientemente una cita, horarios, compromisos o teléfonos.

La agenda es una herramienta indispensable para organizarse, por lo que será necesario recordar lo siguiente:

ANOTA TODO.

Las actividades diarias, pendientes o citas, con sus respectivos horarios. Esto ayuda a ordenar las actividades para que aproveches el tiempo de una mejor manera.

Es importante anotar las actividades y pendientes por orden de importancia, y tratar de resolverlos en el menor tiempo posible, de lo contrario, se corre el riesgo de que la lista de pendientes se incremente, haciendo más complicado su cumplimiento.

¿Cuántas veces por pena a decir “no puedo”, se acepta una invitación, sabiendo que no se tiene tiempo o se tienen otras cosas más importantes que hacer? Es por ello que las personas que buscan tener un orden en su vida deben aprender a utilizar la palabra no, la cual, lejos de indicar falta de tacto, define de una mejor manera quién se es, lo que gusta y lo que no; pero sobre todo, muestra sinceridad.

RESERVA TIEMPO PARA Ti.

¿Cómo se desempeñaría un trabajador en una empresa donde no tuviera tiempo libre, días de descanso o vacaciones? Sin lugar a dudas no tan eficientemente como aquel que sí tiene tiempo para disfrutar de su familia y de sí mismo.

Si se hace una pausa en el ritmo acelerado de vida y se realiza alguna actividad que relaje, divierta, entretenga y permita el crecimiento de la persona (algún deporte, bailar, pintar, escribir, leer, estudiar), las relaciones con los demás y el propio desempeño se verá favorecido.

El tener sueños, metas y un compromiso real con uno mismo, reafirma en forma positiva la autoestima, lo cual es a su vez un buen ejemplo para los hijos.

CONCÉNTRATE EN ALGO ESPECIAL, HAZ UNA SOLA COSA A LA VEZ.

Si pretendes ayudar a tus hijos en su tarea y al mismo tiempo hablar por teléfono, es probable que descuides alguna de las dos cosas.

En cambio, enfocarse en una sola actividad a la vez permite concentrarse mejor en lo que se hace, hacerla más rápido y mejor.

DESCANSA, RESPETA LAS HORAS DE SUEÑO Y DE DESCANSO.

Así como es necesario alimentarse sanamente y ejercitarse regularmente, el descanso diario es también indispensable para conservar un buen estado de salud.

El humor, energía, claridad mental y desempeño está determinado, en gran medida, por la cantidad de descanso que se obtiene al dormir, por lo que las horas de descanso deben tener un lugar especial en la agenda.

INVOLUCRA A LA FAMILIA, INCLUYE A LOS HIJOS EN LAS DISTINTAS TAREAS DEL HOGAR.

Además de la ayuda que proporcionan, se estará apoyándolos en la formación de buenos hábitos, lo cual a su vez contribuirá a que sepan organizarse de una mejor manera en el futuro.

EMPIEZA HOY MISMO.

Es frecuente escuchar la frase: “A partir del lunes, empiezo…”, aunque en realidad se necesita para comenzar mucho más que una fecha, se requiere de una intención real y autodisciplina para llevar a cabo el propósito.

La persona persistente y tenaz que logre iniciar un cambio en su forma de organizarse, verá los resultados de su esfuerzo en un mejoramiento en su calidad de vida, en sus relaciones con los demás, pero sobre todo, tendrá la satisfacción personal de lograr todas sus metas y ser dueño de su tiempo y de sí mismo.

RECUERDA SIEMPRE: ¡¡NUNCA TE RINDAS!!

Marco Antonio Ontiveros

Trae tu problema siempre con tres soluciones

La mayoría de los jefes y directivos que conozco tienen todos los bolsillos de sus pantalones, chaquetas, cajones y bolsos llenos de soluciones. Son las soluciones que han ido coleccionando a través de su experiencia. Descubrir y aplicar muchas de ellas les ha servido para llegar a donde están. Las soluciones, por tanto, son algo valioso para una organización.

Los directivos y jefes tienen personas a su cargo, sus colaboradores. Los resultados que los jefes y directivos consiguen son, principalmente, los que consiguen sus colaboradores. Su misión principal es desarrollar a sus colaboradores para que incrementen su productividad, es decir, los resultados que consiguen.

Una forma efectiva de desarrollarlos esincrementando su poder personal – el concepto de empowerment.

Las malas noticias

La primera mala noticia es que este directivo o jefe recibe con frecuencia la visita de su colaborador que llega abrumado con lo que él llama un problema, porque todavía no le ha explicado que en las organizaciones no existen los problemas sino las oportunidades de aprendizaje y logro.

La segunda mala noticia es que el colaborador descarga el problema encima de su jefe y, en ese mismo momento, nota un gran alivio; el marrón ya pesa menos.

La tercera mala noticia es que el jefe acepta compartir el marrón en la esperanza que en alguno de sus bolsillos estará la solución.

Y ¿sabes cuál es la cuarta mala noticia? Sí has acertado. Que casi siempre la encuentra y, lo que es aún peor, se la da a su colaborador.

Ese jefe cree que le pagan para dar soluciones a sus colaboradores, no para desarrollarlos y hacerles más autónomos y responsables. Tal vez nadie le dijo que su misión principal es desarrollar a sus colaboradores o, puede ser que no sepa cómo hacerlo.

Las buenas noticias

La mejor noticia para ti es que ahora puedes empezar a hacer aquello para lo que te pagan. Sólo necesitas dos cosas.

La primera es la más fácil. Anuncia a tus colaboradores que ya no vas a seguir tolerando la descarga de marrones, a menos que vengan acompañados con tres soluciones viables. De esta forma aseguras que tus colaboradores no siguen practicando la delegación inversa – delegar hacia arriba.

Sólo con esta simple instrucción conseguirás dos logros.

Uno es que se reduzca el número de consultas que recibes, porque alguna de las tres soluciones que ha encontrado le parece adecuada y la pondrá en práctica. La segunda es que llegará con soluciones generalmente aprovechables.

La segunda cosa que necesitas cuando llegue con su oportunidad y las tres soluciones es ayudarle a que tome la decisión más efectiva. Esta es parte más difícil, porque te costará un enorme esfuerzo no sacar la solución apropiada que tienes en tu bolsillo.

En su lugar lo que puedes hacer es utilizar tu habilidad de preguntar y escuchar. Pregunta con la intención de que explore y encuentre la solución. Escucha su respuesta y vuelve a preguntar, pero no digas nada. Sólo pregunta y escucha. Utiliza tu habilidad de paciencia.

Los resultados

El resultado inmediato es que tu colaborador ha encontrado la solución a “su” oportunidad y como es suya la ejecutará con éxito.

El segundo resultado es, sin embargo, más relevante. Has conseguido el desarrollo de tu colaborador porque ahora se siente “autor”, obtiene satisfacción y crece su autoestima, autoconfianza y autoeficacia. De todo eso le estás privando cada vez que sacas tus soluciones del bolsillo.

Incrementar tu productividad personal como jefe o directivo se refiere a inspirar a tus colaboradores para que gestionen más eficazmente las acciones que pueden realizar y no a presumir que tienes los bolsillos llenos de soluciones.

Termino con una reflexión de Bob Moawad: “Ayuda a otros a progresar. Siempre parecerás más alto con alguien sobre tus hombros”.

Jaime Bacás

Marca Propia: Crea tu marca y triunfa

¿Es posible que los profesionales podamos crear una Marca Propia?

Para cualquier profesional en el mercado de trabajo, una identidad fuerte y una posición diferenciada del resto son factores clave para conseguir el éxito en el mundo empresarial. Si eres capaz de crear tu propia marca, puedes convertirla en una ventaja competitiva que conseguirá incluso superar en importancia a tu curriculum, tu experiencia o tus habilidades. La capacidad de manejar las percepciones que los demás tengan de ti, te permite crear una marca única y característica en la mente de tus amigos, colegas, clientes, jefes, familiares, profesionales de tu sector y en general, de todos los que se relacionan contigo.

Empresas y organizaciones a nivel mundial utilizan enormes recursos para construir sus marcas. Saben que una marca conocida da sentido a su trabajo, consigue la lealtad de clientes y empleados y hace aumentar los beneficios.

“Una marca es una huella mental que refleja una personalidad, una promesa y forma de actuar propia”

Para los profesionales individuales, son aplicables los mismos principios; una marca personal puede proporcionarte mejoras profesionales, permitiéndote conseguir un sueldo más alto, obtener mayores beneficios, incrementar tu cuota de mercado o incluso disfrutar de cierto nivel de popularidad.

Tanto si se refiere a un producto, como a una empresa, a una organización o a un profesional, una marca es una huella mental que refleja una personalidad, una promesa y forma de actuar propia. Las marcas son visuales, emocionales, racionales y culturales. Una marca fuerte nace de lo más profundo de la existencia de cada cual y se extiende a todos y cada uno de los elementos de su entorno.

Cuando vemos un Volvo, pensamos en seguridad, cuando compramos en DIA, nos vienen a la cabeza productos baratos y cuando entramos en El Corte Ingles, pensamos en calidad y servicio. Algunas marcas son tan fuertes que los consumidores sustituimos el nombre del producto por el de la marca, como Typex, para los correctores de escritura, Pan BIMBO para el pan de molde o el clásico ejemplo de Kleenex, para los pañuelos de papel. Estas marcas completamente establecidas facilitan enormemente la elección de los productos y aumentan el valor y la satisfacción que experimentamos al comprarlos. Como consumidores, tenemos una imagen mental muy clara de estas empresas o productos. En el caso de las personas podríamos aplicar los mismos principios.

Cuando alguien pronuncia tu nombre ¿Qué piensa la gente? En eso reside la esencia de la Marca Propia. Es ese sello personal que te hace especial, inolvidable, atractivo y que te convierte en alguien apetecible para, por ejemplo, dirigir un proyecto o un equipo.

Las marcas no son solo para las grandes empresas

La creación de una Marca Propia, al igual que las marcas de las grandes compañías, empieza con una estrategia y continúa con la aplicación de tácticas en el día a día.

Los principios universales de la creación de marca son:

- Ten muy claro quien eres.

- Se único, diferente.

- Dirígete a aquellos que quieren lo que tu puedes darles.

- Proporciona experiencias únicas y

- Habla alto y claro, aunque susurres.

Tu Marca Propia es tu identidad personal, tu impronta particular. Consigue que tu estrategia de creación de marca nazca de lo más profundo de ti y sé siempre coherente con tus valores, si no es así, plantéate la posibilidad de dedicarte a otra cosa.

- Empieza definiendo lo que ofreces al mercado, es decir, aquello que promete tu marca. Esto es aplicable a todo el mundo, desde altos ejecutivos a vendedores, desde responsables de atención al cliente a auditores. ¿Eres director de compras? ¿Eres consultor o Taxista?

- Deja bien clara tu promesa de marca. Puede incluir lo que sabes hacer, tus conocimientos, tus competencias, tus experiencias y tus valores.

- Trabaja para establecer que característica de marca te hace distinto. ¿Qué te hace destacar y que te diferencia de tus competidores? Olvídate de tópicos tales como servicio y calidad, esa respuesta es demasiado general.

- Describe la personalidad de tu marca como si se la contases a algún conocido. Debes incluir cualidades, atributos, características y peculiaridades.

Desarrollar una estrategia de marca personal es la parte más difícil de la creación de una Marca Propia.

A medida que vayas contestando estas cuestiones, haz una lista de todo lo que te vaya viniendo a la cabeza, luego pregunta a la gente de tu entorno, clientes, colegas y amigos para que te den su opinión. Agítalo todo, pásalo por un tamiz, dale unas vueltas y escucha cuidadosamente lo que te dice tu cabeza y tu corazón. Por último, haz un esfuerzo por obtener una imagen sencilla y sobria de TI MISMO.

En este primer paso es donde muchos profesionales pueden tirar su marca por la borda en menos que canta un gallo si no se adhieren al plan con pasión y compromiso. Recuerda que las personas sacan sus conclusiones a partir de lo que ven, oyen, leen, experimentan e ¡incluso huelen!

Todos tus puntos de contacto con tu mercado objetivo deberían superar tus estrictos códigos de conducta, pero no intentes ser todo para todos. No te alejes de tu objetivo central.

Pequeño gran nombre

Si te tomas en serio la construcción de una marca propia fuerte, debería empezar por tu propio nombre como profesional. ¿Es fácil de pronunciar? ¿Tiene algún significado que perjudique a tu promesa de marca? Por ejemplo, yo me plantearía modificar el nombre si fuese María Dolores y fuese dentista. Si tu plan de marca incluye conseguir un nivel de celebridad en tu sector o mercado, los mejores son los más cortos.

Lo que se ve es lo que se cree

Lo siguiente que yo recomiendo es revisar tus elementos gráficos y presentaciones. Esto incluye todos y cada uno de los elementos de comunicación que puedas controlar. Si eres un profesional independiente, esto significa tu presencia en Internet, tus tarjetas de visita, membretes, tarjetas de agradecimiento, propuestas, publicidad, felicitaciones de Navidad y cualquier otro tipo de documento de negocios. Si trabajas para una compañía que tiene su propia marca, esto afecta a tus mensajes internos y tus comunicaciones con colegas y clientes. Tu imagen y aspecto personal exterioriza tu marca cada día. Asegúrate de que expresa lo que pretendes.

Consigue que te escuchen incluso cuando hablas en voz baja

Tus mensajes asociados a la comunicación verbal son muy importantes en la creación de una marca. Desde el mensaje que dejas en tu contestador o en tu móvil, hasta el sonido o la música de fondo cuando pones a alguien en espera o la forma de responder al teléfono, todos ellos llevan la huella de tu marca.

Procura que cada experiencia que brindes sea única, ¡Siempre!

Trabajar o hacer negocios contigo debería ser gratificante, divertido, estimulante, inolvidable. Tu entorno, tanto profesional como personalmente debería ser un reflejo de tu marca y reforzar lo que quieres transmitir: tu mensaje. El orden que presenta tu mesa de trabajo, tu despacho o el aspecto de tu coche también dicen mucho de ti. Todos los elementos de tu servicio al cliente y las relaciones con tu mercado refuerzan tu marca.

La palabra escrita es el lenguaje de tu marca

Los documentos que elaboras ¿gritan tu marca a los cuatro vientos? ¿Son consistentes con tu promesa de marca, tu personalidad y tu situación particular?. Si no, es hora de cambiarlos. El contenido y las palabras que elijas son la base de la comunicación de marca. Todo esto es aplicable a emails, propuestas, cartas, presentaciones o actas de reuniones.

La Marca Propia es esencial. Si estás compitiendo con alguien o algo, necesitas una marca. Exactamente igual que los productos en los lineales de los hipermercados, estamos en un entorno atestado, confuso y agresivo. Es una característica de la naturaleza humana relacionarte con la gente que te gusta, en la que confías y con la que puedes identificarte. Conecta con ellos. Ponte de pie. Hazte escuchar. ¡Crea tu marca y ofrece todo lo singular y extraordinario que hay en ti!

Andrés Pérez

Descubre cómo reinventarte para mejorar tu situación laboral

Todos sabemos que la formación es una necesidad constante. Sin embargo, hay momentos críticos en los que no basta con aprender cosas nuevas. En un entorno sometido a profundos cambios, en lo profesional o en lo personal, quizás ha llegado el momento de “reinventarse”. Del todo.

¿Quieres saber cómo? A continuación te resumimos los puntos esenciales a los que se recomienda prestar mayor atención:

1º Comprende tu mercado

Hay mucha información disponible en Internet y en las librerías sobre “cómo descubrirte a ti mismo”, ya sea con enfoque laboral, personal, o ambos. Sin embargo, el éxito no se basa exclusivamente en el auto-conocimiento. Para encontrar oportunidades, además, tenemos que satisfacer las necesidades y expectativas de los demás, y establecer una comunicación eficaz con ellos: clientes, empresas, socios…

¿Cuáles son esas necesidades y expectativas? ¿Qué demandan las empresas del sector en el que quieres trabajar?

Obtener esa información es fácil, pero requiere investigar y documentarse a fondo:

  • Primero, decide en qué sector de actividad te vas a centrar (normalmente el tuyo, pero quizás quieras cambiar…). Y recuerda el refrán “el que mucho abarca poco aprieta”.
  • Mira qué ofertas de trabajo publican las empresas de ese sector, y fíjate en los perfiles y en los requisitos. No estudies solo las ofertas que encajan con tu perfil actual, porque ese enfoque te ocultará gran parte de la información que te falta. Intenta entender qué necesitan las empresas, desde una perspectiva amplia. Se trata de ver por dónde van sus necesidades; el “cómo encajas tú en ellas”, o “qué tendrás que hacer para encajar” viene después.
  • Busca en Internet los sitios que tengan información sectorial, tanto los enfocados a la empresa como a los trabajadores y usuarios: asociaciones, publicaciones, sindicatos, instituciones, etc.
2º Conócete a fondo y hazte las preguntas adecuadas

La mayoría pensamos que nos conocemos bien a nosotros mismos. Sin embargo, ¿nos hemos tomado el tiempo necesario para ordenar nuestras ideas al respecto?

Pregúntate:

  • Qué quieres hacer
  • Qué sabes hacer mejor
  • Cuáles son tus fortalezas
  • Cuáles son tus debilidades

3º No descuides tu desarrollo personal

Es posible que sepas mucho sobre tu especialidad profesional, y que tengas mucha experiencia, pero recuerda: tu vida profesional está muy condicionada también por tu relación con los demás y por tu actitud.

¿Has descuidado tus habilidades sociales? ¡Refuérzalas!

Si tienes aspiraciones que implican liderar a otros, hablar en público, desenvolverte en situaciones estresantes… ¿estás preparado para hacerlo?

Recuerda que no se trata solo de cómo eres, sino también de cómo te ven los demás.

En una entrevista de trabajo, tu capacidad para comunicarte con el entrevistador y tu actitud pueden tener una importancia decisiva.

4º Recicla tus conocimientos, y adquiere otros nuevos

Si acumulas experiencia, o incluso si eres reconocido y apreciado por tu trabajo, no te confíes. La experiencia es muy importante, pero si no actualizas tus conocimientos, dejará de tener valor. Por otro lado, ser experto en una especialidad que ya no tiene demanda, como sucede cada vez con más frecuencia, sirve de bien poco.

Todos tenemos algo que aprender, y en un contexto laboral como el actual, con frecuentes cambios tecnológicos y un flujo interminable de nueva información, hay que aprender constantemente.

Si has hecho lo necesario en lo relativo a los puntos anteriores, ya habrás descubierto:

  • (a) qué demanda tu mercado
  • (b) qué ofreces (y qué quieres) tú

Plantéate resolver la diferencia entre (a) y (b) a través de la formación.

Sistematiza tus necesidades formativas y elabora un plan. ¡No se puede aprender todo a la vez!

5º Recuerda que “buscar trabajo es un trabajo”

Seguro que has oído esta frase muchas veces. Con frecuencia, se interpreta como una llamada a la “dedicación” y la “autoexigencia”, pero no se trata solo de eso. La búsqueda de empleo requiere usar herramientas, habilidades, métodos, e incluso adquirir conocimientos relacionados con el propio proceso de búsqueda. ¡Es casi un oficio más!

Ante todo:

  • Documenta bien tus habilidades, méritos e historial profesional y académico
  • Cuida tus relaciones públicas, tanto online como offline
  • Saca partido a las redes sociales profesionales
  • “Mima” tu “branding personal”: presta mucha atención a la imagen que das en tus perfiles en redes sociales; si tienes conocimiento que aportar, plantéate escribir un blog
  • Asegúrate de que estás preparado para afrontar con éxito una entrevista de trabajo
  • Aunque tu oficio no sea tecnológico, no descuides tu vinculación con la tecnología. ¡Eres un ciudadano del siglo XXI! Sea cual sea tu especialidad, es muy probable que Internet y las nuevas tecnologías tengan un papel importante en tu búsqueda de empleo
6º Nunca subestimes la importancia del networking

Busca iniciativas de networking en tu entorno, tanto físico como virtual, especialmente si eres un profesional independiente o tienes un negocio.

Conocer personas relacionadas con tu actividad y construir una relación con ellas es una de las maneras más eficaces de generar oportunidades.

7º Evalúa la posibilidad del “autoempleo”

El análisis de tu mercado y de tus propias habilidades y expectativas, quizás te lleven a plantearte la posibilidad de emprender tu propio proyecto. Recuerda que crear un negocio o convertirte en profesional independiente requiere adquirir otrosconocimientos específicos, aparte de los propios de tu actividad.

http://mecenium.com/blog/profesional-empleo/descubre-como-reinventarte-para-mejorar-tu-situacion-laboral/

Cuidar y nutrir el talento

La compensación y los beneficios ya no dictan el por qué y el cuándo, una persona talentosa se une o se aleja de una compañía. Hoy, los dos factores más importantes son la calidad del liderazgo y la habilidad de los empleados para trabajar de manera relajada.

En este artículo, les ofrecemos 10 tácticas para líderes de equipos, que deben atraer y retener el mejor talento imaginable, en el momento más difícil imaginable.

1. Enseñe el negocio: En las grandes organizaciones, los empleados raramente tienen un claro sentido de lo que su patrón produce, lo que comercializa, cómo es la industria a la que pertenece, o cuál es la ventaja competitiva de su empresa. A veces, las personas necesitan ver la compañía desde afuera, antes de poder entenderla totalmente. Por eso, es importante llevar a su equipo a exposiciones, donde los productos o servicios de la empresa son presentados. Esto les compromete y les ayuda a entender su contribución. .

Muéstreles su hoja de balance y ayúdeles a entender cómo, cada cosa que ellos hacen, puede afectar al mismo.

Cuando las personas son educadas, se comprometen. Y, si están comprometidas, probablemente también estén divirtiéndose. ¿Quién va a dejar una trabajo comprometedor y divertido si, además, la paga es buena? .

2. Promueva cambios de carrera: Hace tiempo que los títulos ya no definen ni la identidad, ni la función de una persona. Hoy más que nunca, los empleados se consideran -ellos mismos- personas libres de cambiarse de trabajo, con gran frecuencia y poca vacilación. Por consiguiente, las compañías deben ajustar sus empleos para ser más fluídas y efectivas.

Cree un “Inventario del Talento”, que contenga el nombre de cada empleado junto a sus habilidades e intereses (relacionados al trabajo y otros). Así, los líderes de la compañía pueden usar esa base de datos, para proponer a los empleados nuevos trabajos que -con seguridad- les interesarán y desafiarán. A veces, esto significará crear un nuevo empleo para un empleado valioso pero inquieto. El beneficio de retener el talento es, de lejos, mucho más importante que la molestia o el costo de re-pensar el organigrama.

3. Preste atención a la Regla de Oro: No trate a las personas de la manera en que usted quiere ser tratado. Trátelas de la manera en que ellas quieren ser tratadas. Cada compañía es un abanico de personas con distintas necesidades y expectativas. Los líderes necesitan reconocer la importancia de un “servicio personalizado” si esperan retener el mejor talento. Todo depende de usted, usted, usted… y usted.

4. Aliente la libertad de expresión: Organice after-hours; salga a almorzar con su equipo y bromee con ellos antes de su próxima reunión. Alentando, a todos los miembros, a conversar sincera y abiertamente, el líder construye un clima de confianza. Es ese clima el que, a su vez, le proporcionará la visión acerca de aquello que piensan las personas de la compañía. Así sabrá de la frustración, el enojo y la apatía, antes de que éstas se manifiesten: es su oportunidad de actuar proactivamente.

Una simple pared puede decir mucho, así, podría usar “la pared del graffiti”. O sea, una superficie que se transforme en un foro de discusión de temas que los empleados no sientan cómodo expresar abiertamente.

5. Establezca un sistema de “padrinazgo”: Un mentor es algo así como “la bola de cristal” del nuevo empleado. Aunque todavía no son muy utilizados, los mentores brindan una sensación de “pertenencia” a las personas, cuando éstas ingresan en un nuevo ambiente organizacional. Introduciendo inmediatamente a los nuevos reclutas en la “cultura organizacional”, los mentores les hacen sentir importantes y necesarios para el éxito de la compañía. Si se sienten necesitados, es más probable que deseen quedarse.
Los nuevos empleados necesitan ver la red social en acción. En otros términos, necesitan ser testigos de las interacciones entre las personas, ver las reuniones que despliegan y compartir el almuerzo con personas de todas partes de la organización. Necesitan ver cómo funcionan en realidad las cosas.

6. Sea divertido: Permita que las personas de su organización “personalicen” su espacio: esto construirá un “nido” que animará la productividad y la creatividad. Compre unas latas de pintura y algunos accesorios y déjelos hacer… la diferencia en el ambiente y la actitud le dejarán pasmado. .

Es importante que los líderes orquesten “viajes espontáneos” con sus equipos. O sea, salir juntos y sin planificación a partir de algún trabajo que estén realizando. Este tipo de salidas comunican una cultura de sinceridad y diversión.

7. Conozca a su genteYa sea que su equipo consista en un grupo de 3 o 193, usted debe saber el nombre de cada persona que trabaja con usted. No hay más que decir.

8. Clarifique sus comunicaciones: Los nuevos empleados raramente saben lo que se espera de ellos exactamente: cómo serán evaluados, o con quiénes trabajarán la mayoría del tiempo. Comunicar todo esto de manera clara e inmediata es trabajo del líder. Los líderes de equipo deben comunicar, concisa y claramente, las expectativas desde el primer día. Esto establece una sensación de orden y confianza en todos los empleados, nuevos y viejos.

9. Realice entrevistas “de salida”: La retención de talento, empieza a menudo al final del proceso… Si no tiene un claro fin en mente, a la hora de conducir la entrevista con alguien que está dejando su compañía, usted está perdiendo una gran oportunidad: un empleado que se va y que ya no tiene “compromisos o ataduras” con la compañía, es una fuente sumamente importante de feedback. Por supuesto, para que este tipo de entrevistas sea efectiva, debe haber generado ANTES un clima de confianza. Mucho antes de recibir la renuncia.

10. Venda su empresa: Venda su compañía a las personas de talento, de la misma manera en que usted vendería sus productos a sus clientes. Anuncie su ventaja competitiva. .


Los líderes deben armarse con un conjunto de frases atractivas e irresistibles para las personas con talento. Su discurso debe ser conciso, motivador y, además, debe contestar este tipo de preguntas:

¿De qué manera es diferente su compañía? ¿Qué entiende por trabajar relajado? ¿Cuál es su visión? ¿Cuál es su ventaja competitiva? ¿Por qué una persona talentosa debería unirse a su equipo? ¿Qué beneficios usted le ofrece?

http://www.degerencia.com/articulo/cuidar_y_nutrir_el_talento

Alicia en el país de las percepciones

Alicia estaba sentada en la rama de un árbol jugueteando con su mascota, un simpático gatito blanco. Debajo de la rama, su hermana mayor leía en voz alta cómo Cristóbal Colón había abierto los ojos de Europa a la realidad de un nuevo continente. La voz de la hermana sonaba monótona, autoritaria y aburrida, lo que alejaba a Alicia de la lección de historia, hasta tal punto que ya no prestaba atención y estaba centrada en los juegos con su gato. A la primera risa, la reprimenda no se hizo esperar. – “..la Niña, la Pinta y la Santamaría, y después de una navegación de más de dos meses por mares desconocidos, en la gloriosa mañana del 12 de octubre, descubrió en nuevo mundo, Cristóbal Colón. Ese acontecimiento conmovió profundamente a Europa, dando a Colón la gloria……. ¡Alicia!” -“¿Sí? Estoy oyendo”. – “Bien, pues prosigamos… dando a Colón la gloria de su inmortal hazaña que fue premiada por la corona de España. Los Reyes Católicos…” Mientras, Alicia, que jugaba con su gato en la rama del árbol, comenzó a reírse. – “Alicia: ¿quieres prestar atención a tu clase de historia?”. – “Ay, qué aburrido. ¿Cómo voy a poner atención si ese libro no tiene dibujos?”. – “¿Dibujos?, pero qué ocurrencia. Los mejores libros que hay en este mundo no tienen dibujos”. – “En este mundo puede ser, pero en el mío sí. En mi mundo los libros estarían llenos de dibujos”. – “¿Tú mundo?, ¡qué tontería! Sigamos”. – “¿Tontería? Si yo hiciera mi mundo todo sería un disparate porque todo sería lo que no es y, entonces, al revés, lo que es, no sería. Así comienza el genial Walt Diney la recreación cinematográfica del relato de Lewis Carrol, Alicia en el país de las maravillas. He querido traer hasta aquí este entrañable diálogo para poner encima de la mesa cómo las visiones del mundo que cada uno tenga, conforman su modo de comunicar e influyen en la relación con los demás, con el entorno y consigo mismo. La hermana podría representar la disciplina, el deber, y Alicia la fantasía, la disposición para el juego propia de la edad. ¿No hay manera de reconciliar y poner en común ambos mundos? Claro que sí. El hecho de que las dos posturas sean distintas nos quiere decir que no puedan ser coincidentes en un punto. ¿Cuál es el objetivo? Que Alicia aprenda historia, ¿no? Pues entonces, ¿por qué no adecuarnos a ella y a su sistema de necesidades, intereses y expectativas? Alicia necesita tener sus ratos de esparcimiento, ve la realidad con los ojos de una niña de corta edad y únicamente le interesan su gato y los juegos, y espera pasarlo bien, es decir, no aburrirse. ¿Por qué no explicar, entonces, la lección con barquitos de juguete y recrear el descubrimiento de América con juegos y escenificaciones? ¿Hay algún impedimento para acercarse a su modo de concebir el universo? Permítame un consejo: no crea que por el

hecho de compartir espacio físico, todas las personas que le rodean piensan igual que usted. Si tiene a su cargo colaboradores, moléstese en saber cómo piensan, qué necesitan, qué esperan. Lo que usted percibe, es precisamente eso, lo que usted percibe. ¿Dónde quedan las visiones de los demás? Haga el esfuerzo de encontrar un territorio común y no se atrinchere en su propia postura, que suele dar lugar a dualidades simplistas que reducen el terreno, remarcan las diferencias, alejan y arruinan el entendimiento. Esté alerta, no olvide que las percepciones están ligadas al uso y a la interpretación del lenguaje, de lo que se deduce que debemos prestar una especial atención a la comunicación porque de su éxito dependerá el tono de nuestras relaciones con los demás.

Helena López-Casares Pertusa

Humildad para crecer

¿Hasta qué nivel puede desarrollarse una habilidad o competencia directiva? No lo sé, no creo que nadie pueda dar una respuesta concisa, pero me atrevo a escribir que sólo las habilidades innatas son las que ayudan al éxito, incluso sin desarrollarse. Las adquiridas evitan el fracaso.

 

Se ha debatido en infinidad de espacios (incluso en éste) sobre si un líder nace o se hace, cuestión, como la mayoría de aspectos en este ámbito, algo difusa, es decir, que ni sí ni no, sino todo lo contrario.

En la cosa competencial, más o menos lo mismo.

Me arriesgaré a dar mi parecer que surge de la observación, de la experiencia ajena y, creo que más, de la personal. Leí hace tiempo que un jugador “magnífico” del Real Zaragoza, creo que Carlos Lapetra, no creía en los entrenadores como factor de triunfo. Explicaba que un buen entrenador no puede hacer campeón a un equipo de malos jugadores, pero, en cambio, un mal entrenador puede hacer perdedor a un equipo de buenos jugadores. Con “Los Magníficos” hubo un entrenador Luis Bello, a quien se atribuye la frase en el vestuario: “Señores, salgan y jueguen como saben”, a modo de única instrucción. Es verdad, aquel equipo jugaba solo y una injerencia podría estropear la magia que había adquirido. A veces, no liderar es el mejor liderazgo.

Parecido criterio podemos aplicar en el tema de hoy. Hay competencias que cada persona posee y que, conforme las va conociendo y aplicando, incluso sin pulimentar, se aplican para obtener resultados y se consiguen (hasta puede ser bueno no tocarlas). Esa bola de nieve, por la autoestimulación que supone comprobar que uno es bueno, hace que un solo rasgo, habilidad o competencia pueda encauzar hacia el triunfo. Me corrijo: no será un solo rasgo, por supuesto, pero sí el de mayor peso.

 

Pues bien, quiero decir que con ese rasgo, habilidad o competencia en grado superior se obtiene el triunfo, pero sin los otros en un mínimo nivel se obtiene la condena al fracaso.

Una correcta detección de competencias puede ayudar a evitar esta condena. Las habilidades innatas, fácilmente detectables, pueden mejorarse con aportaciones teóricas, animando a la propia observación y análisis, practicando sobre la base existente y, así, tender a la excelencia. La persona aceptará encantada trabajar en esta situación porque sabe que va a esforzarse para mejorar en lo mejor que tiene. Ahora bien, pedirle esfuerzo para que mejore en algo que no posee de forma innata resulta cuando menos áspero, y cuando más, imposible.

Conocí a un directivo medio que destacaba en las reuniones por su capacidad de expresión, su buen sentido del humor y su excelente síntesis en las conclusiones. Nos tocó trabajar con él en materia de desarrollo porque sus jefes le auguraban una promoción cercana. La detección competencial ilustró sus carencias en varios aspectos, esencialmente en planificación y en gestión de personas. Evidenciárselas ya fue una odisea… y además no conseguimos que las aceptara, por lo tanto, no entró en el plan de desarrollo y se quedó como directivo medio. Aún sigue ahí.

En cambio, una persona joven, con potencial detectado a medio plazo, se incluyó en uno de los planes al efecto… y gracias a su deseo de superación, a sus ganas de autoconocimiento y, sobre todo, a su humildad, descubrió sus enormes capacidades de comunicación, que habían quedado ocultas bajo una sugestión de “que lo hago mal”, adquirida por intervención de su primer jefe “castrador”. Al poco tiempo de incluirse en el plan, este “alto potencial” fue elegido para realizar presentaciones por toda la empresa de unos modelos de gestión, debido “a su excelente habilidad comunicativa”. Poco después, fue llamado a congresos y conferencias. En cierta ocasión, años después, ya como directivo consolidado, me dijo: “…y pensar que mi primer jefe me repetía sin descanso: -’si es que no sabes ni hablar‘-”.

José Antonio Prades    http://www.rrhhmagazine.com/articulos.asp?id=925

 

Sé tu mismo

El árbol que halló su destino

Había una vez un jardín con manzanos, naranjos y hermosos rosales.
Todo era alegría en el jardín, pero uno de sus habitantes no participaba de la dicha general: era un árbol que se sentía muy triste. El pobre tenía un problema, no sabía quién era.

El manzano le decía:
-Te falta concentración, si te lo propones, podrás tener sabrosas manzanas, es muy fácil.
El rosal le decía:
-Es más sencillo tener rosas, y además, son más bonitas y olorosas que las manzanas.
El pobre árbol, desesperado, intentaba ser todo lo que le sugerían, pero no lo lograba y por ello se sentía cada vez más frustrado.
Un  búho muy sabio aconsejó al árbol:
-Tu problema no es tan grave, es el mismo que el de muchísimos seres sobre la tierra. No dediques tu vida ni tu energía a ser como los demás quieren que seas. Sé tú mismo, conócete  y aprende a  escuchar tu voz interior.
 ¿Mi voz interior? ¿Ser yo mismo? ¿Aprender a conocerme? – pensaba el árbol angustiado.
Pero la voz del búho, anidó en su corazón. Y el árbol dejó de escuchar los comentarios de los demás.   Aprendió a gozar, en silencio, de los rayos del sol y de las refrescantes gotas de lluvia.   Y cuando menos lo esperaba y buscaba, un día comprendió.
Su corazón se abrió y su voz interior le habló:
-Tú jamás darás manzanas ni rosas, porque no eres un manzano ni un rosal.  Tú eres un roble y tu destino es crecer majestuoso, dar sombra a los viajeros y belleza al paisaje. Tienes una misión… cúmplela.
Y el árbol se sintió seguro y fuerte, y se dispuso a ser aquello para lo cual estaba destinado.
Pronto fue admirado y respetado por todos, pero lo más importante, es que aprendió a quererse y a valorarse  él mismo.
Versión del relato “Se tu mismo”, de Aplícate el cuento (Ed. Amat), de Jaume Soler y M. Mercé Canagla.
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