Superar los 4 obstáculos de la desmotivación

Cuando no podemos visualizar claramente nuestros deseos o cuando no logramos obtener estímulos de ellos, nos encontramos ante un obstáculo en nuestra motivación. Esto puede convertirse en un verdadero problema a la hora de iniciar una actividad ” No tengo fuerzas para ponerme en marcha”, o bien una dificultad que nos impida o entorpezca el avance en nuestros objetivos “He perdido el interés”. Para estas dos situaciones podríamos encontrar una serie de causas bastantes frecuentes: el miedo y la confusión, en el primer caso; y el aburrimiento y la falta de resultados, en el segundo.

1 Miedo

Muchas veces, el miedo puedo disuadirnos de emprender un nuevo rumbo. Sin embargo el miedo no obedece a una falta de motivación, si no más bien a una falta de confianza en nosotros mismos. Con todo, la simple sustitución de la frase “me da mucho miedo” por “me gustaría mucho” nos devuelve muchas veces la riendas de la situación y puede funcionar para salir de la inercia y ponernos en acción. Aunque realmente lo que a mi me funciona con excelentes resultados es  el siguiente consejo que se resumen en “VIP (visión interior positiva)”.

2 Desinterés

A veces la sensación de salir de nuestra zona de confort para entrar en esa zona de aprendizaje llamada “Expansión”  nos genera cierto desinterés, porque entrar en dicha zona,  implica  siempre un trabajo, aunque sea un trabajo con el que disfrutemos. Además representa enfrentarse con la incertidumbre y el riesgo. Para evitarnos este riesgo terminamos eligiendo no querer nada, no elegir. Esta actitud  nos evita el esfuerzo pero, inevitablemente, nos conduce a una vida pobre y sin sabor. Te propongo que empieces a  utilizar esta palabra mágica “ATREVETE”.

3 Aburrimiento

¿A quién no le ha ocurrido comenzar una actividad o proyecto repleto de energía y entusiasmo y al cabo de poco tiempo, sentirse aburrido y con desgana? Lo que sucede en este caso es que, en un principio, es suficiente con la novedad y el estímulo externo para generar la motivación, pero una vez que esto ha pasado, es necesario poner algo de nuestra parte para enriquecerlo. Os recomiendo cuidar de vuestro proyecto, mimarlo, nutrirlo para que siga respondiendo a vuestros deseos y os motive.

4 Falta de resultados

Otra causa frecuente de desmotivación es la falta de obtención de resultados: “¿Para qué continuar, si no obtengo nada de ello?”. La motivación proviene de la sensación de que estamos avanzando y los pequeños logros son a veces necesarios para conseguir esa sensación. En este caso, el problema está en confundir la forma en que intentamos algo, es decir, el plan de acción, con el deseo o interés que los sustenta. Si las cosas salen mal, lo que deberíamos replantearnos quizás es el “como” pero la dirección en que queremos dirigirnos el “que” no debería depender del resultado. Siempre podemos cambiar de ruta, pero el rumbo es algo más profundo, que debe ser tratado a partir de nuestras emociones y no de las múltiples fuerzas de las que depende el éxito o el fracaso.

Te invito a reflexionar sobre estos cuatro aspectos.

 

Rita González

Executive Coach

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