Necesaria confianza

Al cambiar de actitud

es como si cambiáramos el resto de la vida

Ralph Waldo Emerson

¿Qué sería la vida sin la esperanza y sin la confianza?

 

Esta es la primera frase que aparece en el capítulo 5 del libro  ”Las palabras que curan” de Alex Robira y que hoy me gustaría compartir con todos vosotros.

 
Muchas veces la vida carece completamente de sentido: en el dolor atroz, en el accidente inesperado que se salda con la muerte  que nadie podía prever, en la injusticia, la infamia, el abuso, la violación, la enfermedad que se acaba sin motivo aparente en una víctima que sólo puede esperar que el proceso avance hasta el final… No existen argumentos que justifiquen un sentido en la vida cuando el dolor es total. Nos lo hay. No los sé ver.
Pero como ningún ser humano es una isla y vivimos en relación con los demás, nos toca seguir andando sabiendo que nuestros hijos nos esperan, o nuestras parejas, o nuestros padres o cualquiera de los afectos cuya simple imagen en nuestra mente y corazón nos llevan, sin darnos cuenta, a tomar aire, a respirar y darle una nueva oportunidad a la vida. En estas  inspiraciones, están la confianza y el optimismo.
No como estupidez o ingenuidad, tampoco  como un ejercicio de inconstancia, más bien todo lo contrario. Porque la confianza no es banal, es tremendamente firme, no admite grados, es como una apuesta: vas o no vas, crees o no crees, confías o no confías.
Decir “confío un poco”, es lo mismo que decir no confío. Por eso la  confianza es tal difícil de construir y tan difícil de destruir. Si la copa de la confianza se ha roto se podrá recomponer, quizás, pero las grietas de la reconstrucción son imposibles de ocultar. Al amigo que nos ha hecho la trastada le podremos perdonar, pero olvidar no depende de un simple acto de voluntad. Es mucho más complejo. Ahora bien, si perdemos la confianza, ¿qué nos queda? Nada. Sin ella, la entrada del abandono, la resignación, el cinismo y la paranoia es libre.
¿Podemos entonces confiar en todo y en todos? Ni mucho menos. La elección de quien y qué nos acompaña en la vida es determinante, crucial. Confiemos en quien sea confiable, en quien lo merezca y especialmente confiemos en que no perdamos la lucidez ni la fuerza para hacer que, incluso cuando nos parezca que nada tiene sentido en esta vida, podremos encontrar un hilo de luz que nos permita no perder la fe en lo que nos queda por vivir.


¿Qué opináis al respecto? espero vuestra experiencias y comentarios.

 

Rita González

Executive Coach


Tags: ,

Comments are closed.