Encontrar tu propia motivación

La autentica motivación es esa fuerza que nace de lo más profundo de nuestro corazón y nos hace avanzar en la vida. Pero, para que este desarrollo se produzca, también es necesario que la motivación vaya acompañada de nuestra dedicación y esfuerzo.

Llevar una vida más plena en estos momentos, quizás parezca complicado. Sin embargo, esto puede ser posible  si tratamos de seguir el rumbo que deseamos auténticamente. Por supuesto conlleva,  tomar decisiones y estar dispuesto a pagar el precio por hacerlo. ¿A que me refiero con pagar el precio? Todas las decisiones tienen un coste como mínimo, el de renunciar a las otras posibilidades. También tienen un coste de tiempo y de trabajo personal.

Es un error creer que lo que nos motiva debería resultar sencillo, debería “no costarnos nada”. Todo lo contrario, lo que nos motiva es aquello que nos importa lo suficiente como para aceptar que nos “cueste”, es algo a lo que estamos dispuestos a dedicar algún tiempo y esfuerzo.

Para que podamos producir algo, la motivación debe ir acompañada de un compromiso y una dedicación hacia ese camino que elegimos. Por eso, es importante que diferenciemos la motivación de las ganas.

La motivación se relaciona con un deseo, con el interés que nos despierta un proyecto a medio o largo plazo. Las ganas en cambio, tienen más que ver con el agrado o el desagrado inmediato que nos produce hacer una determinada actividad. Por eso cuando aparece el desinterés, es importante hacer el ejercicio de visualizar cuál es el objetivo más grande por el cual hemos planeado esas acciones ¿Hacia dónde quiero ir? ¿Cuál es el deseo que me moviliza?

Si no encontramos la respuesta, es probable que nos encontremos frente a una verdadera falta de motivación y sea necesario replantear de nuevo nuestro rumbo.

La falta de ganas es, en general, la expresión de que no nos sentimos dispuestos a pagar “el precio” del que hablábamos antes. Es necesario volver a poner en primer plano nuestros motivos para darnos cuenta de que lo que deseamos es suficientemente valioso.

Pienso sinceramente que todos nuestros auténticos deseos, aquellos que nacen de lo más profundamente de nuestro ser y que nos acompañan cada día, “valen la pena”.

Anímate a perseguir lo que deseas, te sorprenderás.

 

Rita González

Executive Coach

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